Acariciada por tu lengua
regalándome suspiros de placer
haciendo que me vuelva liquido
en tu boca
extrayendo de mi la esencia
de mi feminidad
Húmedas llamas llenan la estancia
tu boca incendiada de deseo
no para su hambriento vaivén
Abres aun mas mis muslos
y sigues disfrutandome
perdido en tu edén
penetrando mi flor nocturna
con todo tu ser
a cada paso soy un poco
mas tuya,
a cada mirada entras mas en mi,
siento fuego bajo mi piel
y caigo hacia atrás como
un ángel abatido

